INDICADORES DE LA EDUCACIÓN

PERÚ 2004

 

Presentación
Datos Generales
Introducción
Contenidos
Conclusiones

 

 

PRESENTACIÓN

 

Han transcurrido poco más de 10 años desde que una misión de expertos locales e internacionales en el tema educativo constatara que el Perú carecía de estadísticas confiables que orientaran el desarrollo de políticas públicas en educación.

 

Desde esta situación inicial hasta el día de hoy, se han producido cambios fundamentales en el campo de la Estadística Educativa: la incorporación de tecnología informática, la sistematización de la metodología e instrumentos de acopio, la mayor producción y difusión de estándares internacionales en el campo estadístico, la construcción de indicadores educativos comparables internacionalmente y la generación y fortalecimiento de capacidades locales para el estudio y análisis de esa documentación y su adaptación a nuestras características nacionales. Todos estos cambios han hecho posible producir el texto que presentamos, gracias al cual podemos decir que hemos alcanzado, por fin, un nivel de excelencia sostenible en este campo.

 

El documento presenta inicialmente los principales indicadores de logro del sistema educativo, para luego aproximarnos a su eficiencia vía el análisis del flujo que protagonizan los estudiantes al pasar por sus distintos niveles. A continuación se presentan los recursos   -económicos, educativos, etc.-  que el sistema maneja, así como las principales áreas en las que se requiere redoblar la atención, lo que permite un puente hacia el análisis de la demanda en el último capítulo. Las conclusiones cierran el documento señalando los problemas centrales que debe resolver el sistema educativo, sus posibles causas  y los problemas básicos ya resueltos.

 

Frente a la crítica habitual y certera, que se queja del constante cambio de orientación a la política pública educativa, y como un ejemplo a seguir por sus pares en el sector, en el trabajo que tenemos al frente se puede observar un crecimiento que tiene entre sus ingredientes la continuidad y la persistencia, tanto en los valores que guían nuestras acciones como en los objetivos de largo plazo que se han trazado y que se busca cumplir. Esto no ha significado mantener los mismos rostros a la cabeza de la Unidad de Estadística Educativa del Ministerio de Educación, pues a todos asiste el derecho de buscar mejores horizontes, pero sí la persistencia del núcleo central de ideas que le dan forma a este esfuerzo.

 

Por lo expuesto, La Secretaría de Planificación Estratégica del Ministerio de Educación se complace en poner en manos del lector interesado el primer número de la serie Indicadores de la Educación en el Perú.

 

ENRIQUE PROCHAZKA

 

Secretario de Planificación Estratégica

Ministerio de Educación

 

 

DATOS GENERALES

 

 

El presente documento fue preparado por un equipo de trabajo de la Unidad de Estadística Educativa, dirigido por Patricia Valdivia y Germán Reaño, con la asistencia de Dante Beltrán. Cholly Farro, José Gallegos, Cristian Pastor y Enrique Small, en el marco del Proyecto de Mejoramiento de la Calidad de la Educación Secundaria y el Proyecto de Educación en Áreas Rurales.

 

 

Publicado en 2005 por

 

Unidad de Estadística Educativa,

Secretaría de Planificación Estratégica

del Ministerio de Educación

Calle Van de Velde 160, Lima 41, Perú

Telefax:  (511)  215 5800,  anexo 1215

E-mail:  escale@minedu.gob.pe

http: //escale.minedu.gob.pe/

 

Depósito legal Nº  2005-2787

 

 

 

 

 

 

INTRODUCCIÓN

 

 

En diferentes foros, mundiales y regionales, nuestro país ha asumido un conjunto de compromisos en materia de educación, que pueden resumirse en los seis objetivos de Educación para Todos:  (i) Expansión de la educación preescolar,  (ii) Educación primaria universal,  (iii) Expansión de la educación secundaria,  (iv) Educación para la población adulta,  (v) Igualdad entre géneros  y  (vi) Calidad.  ¿Cuál es el avance del país en el logro de estos objetivos y cómo se explica éste por la política educativa reciente?

 

El presente documento pretende contribuir en dar respuesta a estas preguntas a través del examen de un conjunto de indicadores de acceso al sistema educativo, conclusión de los niveles de educación básica, logros de aprendizajes y analfabetismo. Los que se relacionan con indicadores que informan sobre la fluidez del progreso estudiantil en el sistema, la magnitud de recursos que el país destina a educación, la asignación de tales recursos y las características de la demanda educativa. Para permitir el análisis de equidad correspondiente, la mayoría de indicadores son desagregados según género, área de residencia y nivel de pobreza.

 

La información se presenta en general para tres o cuatro momentos en el tiempo, entre los años 1985 y 2003. Los datos provienen de diversas fuentes: la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) del Instituto Nacional de Estadística e Informática[1] y la Escuela Nacional de Niveles de Vida (ENNIV)  del Instituto Cuánto, principalmente para los indicadores de acceso, conclusión y características de la demanda educativa; la Evaluación Nacional de Rendimiento 2001 del Ministerio de Educación[2], para los indicadores de logros de aprendizaje; la Estadística Básica y el Censo Escolar del Ministerio de Educación[3], principalmente para los indicadores de fluidez del progreso estudiantil en el sistema y la asignación de los recursos destinados a educación; y el Sistema Integrado de Administración Financiera del Sector Público del Ministerio de Economía y Finanzas[4], para los indicadores de la magnitud de recursos destinados a educación.

 

Para la desagregación por nivel de pobreza de los indicadores calculados con la información de la Estadística Básica y el Censo Escolar se utilizó la tasa de desnutrición crónica proveniente del Censo Nacional de Talla en Escolares del año 1999, dada su alta correlación con indicadores de incidencia de pobreza[5]. Con la finalidad de homogenizar el número de niveles de pobreza con los indicadores calculados a partir de las encuestas de hogares, los centros educativos fueron agrupados en tres categorías, de forma tal que los elementos de cada categoría fuesen similares entre sí y que las categorías se diferenciaran claramente entre ellas[6].  Nótese que si bien las categorías resultantes son denominadas similarmente (no pobre, pobre y pobre extremo), sólo permiten identificar niveles crecientes de pobreza,  no siendo comparables en un sentido estricto con las que se obtienen a partir de las definiciones de pobreza según ingresos y costos de las canastas básica y de alimentos, adaptadas en las encuestas de hogares. La información presentada resume la primera etapa del trabajo de la Unidad de Estadística Educativa del Ministerio de Educación en la elaboración de un sistema de indicadores de los principales objetivos del país en educación y refleja el desarrollo de los sistemas de evaluación de la calidad y de obtención de datos del Ministerio de Educación. Así, el sistema de indicadores reportado es aún incompleto. Los indicadores de la calidad del servicio educativo son insuficientes, y se carece de indicadores de la calidad de los resultados del servicio de educación preescolar, así como de la infraestructura educativa.

 

El documento está organizado en cinco secciones y dos anexos. En la primera sección se presentan indicadores del avance del país en el logro de sus objetivos de cobertura, conclusión y calidad en la educación dirigida a niños, jóvenes y adultos. La segunda sección aparece indicadores de la fluidez del progreso estudiantil en el sistema educativo. Mientras que la sección tercera ofrece indicadores de la magnitud de los recursos destinados a educación, así como de la asignación que se hace de los mismos. En la cuarta sección se presentan indicadores de las características de la demanda por educación. Y en la sección quinta se exponen las conclusiones. Por último, en los anexos se ofrece el cálculo de los indicadores para cada una de las regiones del país, así como la fiabilidad estadística de aquellos basados en datos de encuestas. 

 

 

CONTENIDOS

INTRODUCCIÓN

RESUMEN EJECUTIVO

 

1.    AVANCE HACIA EL LOGRO DE LOS PRINCIPALES OBJETIVOS EN EDUCACIÓN.

Tasa de cobertura total, neta de cobertura, de conclusión de primaria,  de conclusión de secundaria.

Porcentaje de niños con dos a cinco años de escolaridad que no saben leer y escribir.

Desempeño en comunicación y matemática de los alumnos que concluyen primaria y de los alumnos que concluyen secundaria.

Tasa de analfabetismo, de cobertura de la población joven y adulta.

Años promedio de escolaridad de la población adulta.

 

2.  FLUIDEZ DEL PROGRESO ESTUDIANTIL EN EL SISTEMA EDUCATIVO.

Porcentaje de estudiantes desaprobados  y de estudiantes retirados.

Tasa de deserción, de transición a secundaria.

Probabilidad de concluir el nivel en el período oficial.

Porcentaje de ingresantes a primaria con la edad oficial y de alumnos en extraedad.

 

3.  MOVILIZACIÓN DE RECURSOS Y DECISIONES DE ASIGNACIÓN.

Gasto Público en educación como porcentaje del PBI y del gasto público total y en educación por alumno.

Porcentaje del gasto público en educación destinado a locales, materiales y equipos educativos y de docentes que cumplen con el estándar de escolaridad.

Tamaño de clase.

Disponibilidad de textos y cuadernos de trabajo por alumno en las escuelas públicas de primaria.

Porcentaje de centros educativos con al menos una computadora,  de escuelas con acceso a Internet y número de alumnos por computadora, de escuelas primarias unidocente.

Demanda no atendida de educación secundaria en el área rural.

 

4.  CARACTERÍSTICAS DE LA DEMANDA DE EDUCACIÓN.

Población en edad escolar.

Porcentaje de la población en edad escolar que es pobre y pobre extrema,  de madres con escolaridad básica concluida,  de alumnos de primer grado de primaria con desnutrición crónica,  de la población con lengua materna distinta al castellano 

 

 

 

CONCLUSIONES

 

¿CUÁL ES LA SITUACIÓN DE PERÚ RESPECTO A LOS COMPROMISOS MUNDIALES Y REGIONALES EN EDUCACIÓN Y CÓMO SE EXPLICA ÉSTA POR LA POLÍTICA EDUCATIVA RECIENTE?

 

Avance hacia el logro de los principales objetivos en educación.

 

(i) Expansión de la educación preescolar

 

Entre 1985 y mediados de la década de los 90, la incorporación al sistema educativo de la población de 3 a 5 años de edad se incrementó en más de 30 puntos porcentuales, permitiendo a la educación preescolar una cobertura actual de aproximadamente 53 por ciento de los niños con tales edades, una de las mayores en América Latina.

 

(ii) Educación primaria universal

 

A su vez el crecimiento de la población de 6 a 11 años de edad incorporada al sistema educativo, en más de 13 puntos porcentuales durante el período 1985-1994, permite una cobertura actual de la educación primaria cercana al 93 por ciento. Cobertura bastante próxima a la universalidad que se logra sin distinción de género, área de residencia o nivel de pobreza.

 

Casi todos los niños que acceden a la educación primaria concluyen el nivel correspondiente, aunque por lo menos el 19 por ciento lo logra con un atraso de 3 a 5 años. La diferencia entre niveles de cobertura y conclusión del nivel, desfavorables para quienes residen el área rural y provienen de hogares pobres extremos.

 

(iii) Expansión de la educación secundaria

 

La actual cobertura de la educación secundaria, de aproximadamente 70 por ciento de la población de 12 a 16 años de edad, es también un fenómeno relativamente reciente. Sin embargo, a diferencia de los casos anteriores, no se explica por una variación importante con las edades oficiales para cursarla, sino porque una proporción mucho menor de ella se encuentra todavía en primaria. El acceso a secundaria se reduce a 53 y 48 por ciento en el área rural y entre los hogares más pobres, respectivamente.

 

Casi todos los jóvenes que acceden a la educación secundaria concluyen el nivel correspondiente, aunque por lo menos el 16 por ciento lo logra con un atraso de 3 a 5 años. De manera similar al caso de primaria, la escasa diferencia entre niveles de cobertura y conclusión refleja disparidades en la conclusión de secundaria, de mayor importancia en este nivel.

 

(iv) Educación para la población adulta

 

Cerca del 3 y 22 por ciento de la población de 15 a 24  años y de 40 a más años de edad, respectivamente, son analfabetos. Y sólo el 31 y 0.5 por ciento de la población de 17 a 24 años y 25 a 39 años de edad que no concluyó primaria o secundaria, respectivamente, acceden a estos niveles de educación básica.

 

Como consecuencia de los niveles de cobertura y conclusión señalados, la escolaridad promedio de la población adulta joven es de 9 años, equivalente al tercer grado de secundaria.

 

(v) Igualdad entre géneros

 

No existen diferencias importantes de acceso, conclusión y logro de los aprendizajes previstos entre géneros, pero sí entre quienes residen en el área urbana y en el área rural, y entre quienes son no pobres, pobres y pobres extremos –con excepción del acceso a primaria.

 

(vi) Calidad

 

El 22 por ciento de los niños que aprobaron el segundo grado de primaria no sabe leer y escribir según lo declarado por sus padres o tutores. Esta proporción supera el 35 por ciento en el área rural y entre los pobres extremos.

 

Entre quienes terminan primaria, el 92 y 93 por ciento no logran los aprendizajes previstos en las áreas de comunicación y matemática, respectivamente  -proporciones que exceden ampliamente a la de la población escolar en situación de pobreza y  pobreza extrema. En las escuelas unidocente y multigrado, predominantes en el área rural y las zonas más pobres, estas proporciones llegan al 99 y 98 por ciento. Asimismo, entre quienes terminan secundaria, el 76 y 95 por ciento no logran los aprendizajes previstos en comunicación y matemática para este nivel, respectivamente.

 

Fluidez del progreso estudiantil en el sistema educativo

Aproximadamente uno de cada diez alumnos matriculados en educación primaria o secundaria desaprueba el grado en curso. En el caso de primaria, el nivel de desaprobación es 50 por ciento mayor en el segundo grado, así como en ámbitos de pobreza extrema y escuelas unidocente.

 

Cerca del 7 y 6 por ciento de los alumnos matriculados en educación primaria y secundaria, respectivamente, se retiran del grado en curso antes de llegar a la evaluación de fin de año. El porcentaje de retirados es casi el doble en el primer grado de primaria y en las escuelas unidocente de este nivel.

 

La tasa de deserción presenta una tendencia levemente decreciente en el período 1993-2002, bordeando en la actualidad el 4 y 7 por ciento en el nivel de primaria y secundaria, respectivamente.

 

Dado los niveles de desaprobación, retiro y deserción antes señalados, la probabilidad de que un alumno matriculado hoy en el primer grado de educación primaria o secundaria culmine el nivel en el período oficial es de 37 y 44 por ciento a nivel nacional, respectivamente. Esta probabilidad se reduce a bastante menos de la mitad en ámbitos de pobreza extrema y en las escuelas primarias unidocente.

 

Alrededor del 80 por ciento de los ingresantes a primaria tiene la edad oficial o menos, mientras que el 94 por ciento tiene 7 años o menos. Lo que sugiere que la magnitud del atraso con que se ingresa a primaria es en general de aproximadamente un año.

 

El 91 por ciento de los estudiantes que aprueban el sexto grado de primaria asiste al primer grado de secundaria el año siguiente. En el área rural y entre los pobres extremos, el tránsito a secundaria es menor que el promedio nacional en 7 y 10 puntos porcentuales, respectivamente.

 

El efecto conjunto de desaprobación, retiro, deserción, ingreso tardía a primaria y rezagos en la transición de un nivel al siguiente determina que el 39 y 45 por ciento de los alumnos del nivel primario y secundario, respectivamente, asistan a un grado inferior al que le corresponde según su edad. En ámbitos rurales y de pobreza extrema, el porcentaje de alumnos con tres o más años de atraso bordea el 20 por ciento en educación primaria y el 25 por cierto en educación secundaria.

 

 

Recursos movilizados

El gasto público en educación –sin incluir pensiones y servicio de la deuda  asciende a 2.9 por cierto del PBI nacional, mientras que en el resto de países de la región el indicador sobrepasa en general el 4 por ciento. Sin embargo, Perú destina a la educación el 16.5 por ciento del gasto público total, proporción que al interior de la región es sobrepasada únicamente por Chile.

 

El gasto por alumno es de aproximadamente 300 dólares en educación inicial y primaria y de 500 dólares en secundaria.  Niveles que se encuentran muy por debajo del resto de países de la región, donde el indicador sobrepasa en general los 800 dólares en cada nivel, llegando en el nivel de secundaria a montos superiores a los 2000 dólares.

 

 De otro lado, tan solo el 15 por ciento del gasto público en educación se destina a locales, materiales y equipos educativos, mientras que en Chile y Uruguay esta cifra alcanza el 45 y 39 por ciento, respectivamente.

 

Decisiones de asignación

Dada la actual asignación del gasto en educación, el número de alumnos por profesor se encuentra en general bastante por debajo la referencia que considera la norma nacional, excepto en las escuelas primarias unidocente. El tamaño promedio de una clase de primaria es de 23 alumnos en el área urbana y de 25 alumnos en el área rural. En el nivel de educación secundaria, el tamaño de clase promedio es de 31 y 24 alumnos, en el área urbana y rural, respectivamente.

 

Asimismo,  la mayoría de  profesores cuenta con la escolaridad  establecida por la norma. El 74 y 69 por ciento de los docentes de educación primaria y secundaria, respectivamente, cumplen con la certificación académica requerida para el nivel educativo en que se desempeñan.  Y, en ambos niveles educativos, el porcentaje de docentes con el título pedagógico requerido se encuentra por encima del promedio en el área rural, ámbitos de pobreza extrema y escuelas públicas.

 

Dos estrategias en implementación para mejorar la eficacia del servicio educativo son la distribución de materiales educativos a los alumnos de todos los grados de primaria y la extensión del uso en las escuelas de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC) como herramientas pedagógicas. En cuanto a la primera, se viene poniendo a disponibilidad de todos los alumnos de todos los grado de primaria un libro de texto o cuaderno de trabajo de las áreas de lógico matemática y comunicación integral. En lo que respecta a la ampliación del uso de las TIC, casi la mitad de las escuelas del nivel secundario  -con una proporción considerable de escuelas públicas, rurales y de ámbitos pobres-  disponen en la actualidad de al menos una computadora y el 9 por ciento de ellas tiene acceso a Internet. En estas escuelas secundarias, se dispone en promedio una computadora por cada 28 alumnos.

 

A pesar que las escuelas unidocente se caracterizan por una baja calidad del servicio -expresada en un número de alumnos por profesor superior a la norma-  y pobres resultados educativos, constituyen el 40 por ciento de las escuelas primarias de ámbitos rurales y de pobreza extrema.

 

Aproximadamente la cuarta parte de los centros poblados rurales con 30 o más niños que aprobaron sexto grado de primaria en el último ejercicio escolar carecen de algún tipo de servicio de educación secundaria.

 

Características de la demanda por educación

La población en edad de cursar primer grado de primaria se viene reduciendo en más de 2 mil niños por año desde el 2001 y la población total en edad de cursar el nivel primario se reducirá en cerca de 15 mil niños por año entre 2004 y 2010. En cambio, la población en edad de cursar educación secundaria continuará creciendo hasta el año 2010, incrementándose en casi 13 mil personas por año a partir del 2005.

 

Pobreza, desnutrición, escasa escolaridad de la madre y lengua materna distinta al castellano son características que poseen proporciones importantes de niños y jóvenes peruanos en edad escolar.  

 

 

CUÁLES SON LOS GRANDES PROBLEMAS EDUCATIVOS Y CUÁLES SÍ LO SON

Tomando como referencia los compromisos mundiales y regionales en educación, es posible decir que el acceso a la educación preescolar, primaria y secundaria y la conclusión del nivel correspondiente no son los principales problemas en el ámbito nacional. Aunque son problemas importantes en el nivel de secundaria cuando se observa el área rural y a los pobres extremos, y se consideran las exigencias que implicará la dinámica poblacional en los próximos años.

Tampoco lo es la disparidad entre los géneros en relación con la educación.

La baja calidad de los resultados de la educación, expresada en el rendimiento académico deficiente de quienes concluyen primaria y secundaria, es el problema principal. Afecta prácticamente a todos los niños y jóvenes, especialmente a los más pobres pero sin restringirse a ellos.

El atraso de 3 a 5 años con que una proporción importante de niños y jóvenes concluye la educación primaria y secundaria, principalmente en el área rural y hogares pobres y pobres extremos, no se puede desligar de la calidad del servicio en tales ámbitos. Ya que sus principales condicionantes son la desaprobación y el retiro durante el año escolar y no el atraso con que se ingresa a primaria.

De  otro lado, la baja calidad actual de los resultados de la educación podría afectar negativamente la decisión de los hogares de menores recursos respecto a invertir en la educación secundaria de sus miembros jóvenes, debido al mayor costo de oportunidad de los individuos en edad de asistir a este nivel. Por lo que mejoras en la calidad podrían afectar el nivel del acceso a la educación secundaria y su diferenciación entre áreas de residencia y niveles de pobreza.

 

CUÁLES NO SON LAS CAUSAS Y CUÁLES PODRÍAN SERLO

No parece ser un factor explicativo importante la carencia por los profesores de la certificación académica requerida. Los profesores cuentan en general con la escolaridad establecida por la norma para el nivel educativo en que desarrollan sus labores. Incluso,  la proporción de docentes que cumplen con este requisito se encuentra por encima del promedio en los ámbitos rurales y de pobreza extrema  -los mismos donde se alcanzan los menores logros de aprendizaje.

 

Tampoco parece serlo el número de alumnos por profesor, excepto en las escuelas primarias unidocente, donde el promedio supera la referencia que considera la norma nacional.

El bajo rendimiento académico de quienes concluyen primaria y secundaria parece reflejar un largo descuido de los primeros grados de primaria, posiblemente asociado a un escaso monitoreo del logro de los aprendizajes básicos, tanto en el ámbito de la escuela como del sistema educativo en su conjunto. Estimaciones basadas en declaraciones de padres y tutores en encuestas de hogares indican que entre 1985 y 1994 se duplicó el porcentaje de niños que habiendo aprobado el segundo grado de primaria no sabía leer y escribir, proporción que se incrementó aun más en el quinquenio posterior  -posiblemente debido a la introducción de la promoción automática de primer a segundo grado-  y se mantiene hoy en día en niveles superiores al 20 por ciento a nivel nacional y cercanos al 40 por ciento en el área rural y entre los pobres extremos.

 

Otro factor importante puede ser el descuido de los pobres extremos, a pesar de que constituyen cerca de la tercera parte de la población edad escolar y la mitad de los que residen en ámbitos rurales. En el área rural y en las zonas más pobres, las escuelas unidocentes   -las mismas que alcanzar los resultados más bajos en las evaluaciones nacionales de rendimiento-  siguen siendo una estrategia importante de oferta del servicio de educación primaria. La eficacia del proceso de enseñanza  -aprendizaje en este tipo de escuelas no sólo se ve afectada por el hecho que un solo profesor deba enseñar todos los grados de primaria-  atendiendo en promedio a 26 alumnos. Un elemento adicional a considerar en países como el nuestro es la carencia de materiales de enseñanza y aprendizaje así como de capacitación diseñados para la operación de un sistema educativo multigrado.

 


[1]  Disponible en  http://www.inei.gob.pe/.

[2]  Disponible en  http://www.minedu.gob.pe/mediciondelacalidad/2003/.

[3]  Disponible en  http://escale,minedu.gob.pe/portal/index.jsp.

[4]  Disponible en  http//ofi.mef.gob.pe/transparencia/default.aspx.

[5]  Programa Mundial de Alimentos (2003), “Mapa de Vulnerabilidad a la Desnutrición Crónica Infantil”, p.25.

[6]  La determinación de los puntos de corte de cada categoría se realizó mediante la aplicación de la función      Análisis de Conglomerados del programa estadístico SPSS, versión 10.0.